29 septiembre 2007

Bruce Springsteen tiene magia para tiempo

Una mañana de septiembre todo cambió. El mundo occidental dejó de existir por un momento. Derramó las peores lágrimas. Y comenzó a padecer la angustia del tiempo. Gran parte de los discos que se lanzaron a raíz de la masacre de las Torres Gemelas respiraron ese dolor pero a su vez estaban bajo una gran fuerza. La música de Bruce Springsteen tampoco volvió a ser la misma. El ánimo se perdió entre incandescentes llamas. Y cayó en desahucio.

El patriota americano, el héroe, expiró para dar paso al hombre. Al amigo. El rockero de New Jersey, una de las cunas del rock and roll, ha vuelto a encontrar su camino. La gloria está de nuevo entre sus manos. Las mismas manos con las que agarra fuertemente a su Gibson Telecaster.

Magic es el título pero una simple palabra que encumbra al ‘Boss’ en su pleno esplendor. Aunque nunca le gustó que le llamaran así, el ‘Jefe’, como todos le conocen, tiene muchas cosas que decir todavía pese a publicar discos irregulares y sin criterio en los últimos años.

Tremendamente bien interpretado, este nuevo trabajo discográfico rezuma energía y vitalidad. Canciones que enamoran y enchufan los pensamientos a los corazones. Es una vuelta a los inicios. Quizá por ello haya decidido resucitar, después de cinco años de ausencia, con la mítica banda E Street Band.

Radio Nowhere’, primer single, es una explosión de fuerza y coraje. Con un sonido muy de 'garaje', se trata de una crítica a las emisoras de radio que, seguramente, la trasladen por sus ondas sin pensarlo.

Después de levantar el ánimo e inaugurar un disco que recuerda en ocasiones a antaño, el músico norteamericano, que no ha intervenido en la producción del mismo ni en la composición de las canciones, interpreta ‘You’ll be comin’ down’, una alegre y vitalista canción con toques pop que revitalizan la melodía consiguiendo que los problemas desaparezcan.

Al más puro estilo Springsteen, el saxo levanta el telón en ‘Livin’ in the future’. Vientos que no podían faltar. Forma parte de su religión. Divertida pero elegante, es una declaración de principios pero, a su vez, un guiño a los Beach Boys. El pesimismo se instala en ‘You own worset enemy’. Envuelta en un misterioso mensaje, es espectacular pero agridulce. Por estas

Algo parecido sucede al escuchar ‘Gipsy biker’. Una armónica da a luz a los primeros acordes. Dulce pero una melodía simple. Sin embargo, poco aporta a la trayectoria musical. Quizá una de las que se podría prescindir de ellas.

Una de las que más me gusta es ‘Girls in the summer clothes’. Melancólica y nostálgica, su pegadizo estribillo retuerce mi cabeza dibujando a una América olvidada. Es un medio tiempo adecuado para disfrutar mientras uno regresa a casa en coche. Es momento de revisar las obras y la arquitectura que nos rodea. Descubrir lo que oculta la rutina.

‘I’ll work for your love’ tiene toques de balada. Son momentáneos, ya que el piano de Roy Bittan da paso una explosión de fuerza. Sentimental, son de esas canciones que ponen los pelos de punta nada más escucharla. Aquellas que recuerdan a alguien en un momento. Ya pasó, terminó la magia pero nada morirá si vive en nuestros corazones.

El punto de inflexión se produce con la llegada de ‘Magic’, que da titulo al disco. Puro folk, con toques vanguardistas y suaves efectos, acompañado de su acústica, de esas que le gusta al Boss. Escupiendo sonidos de música tradicional. La canción, mística y espiritual, transmite muchos sentimientos.

Otra de las mejores canciones del disco es ‘Last to die’. Política y sociedad se entremezclan entre un rock americano. Quebradiza pero rompedora, hasta el punto de pasar como una apisonadora, destrozando toda ideología. Los hombres, la vida, el amor importó más que las guerras.

El ejemplo de un herido en una guerra, regresando en silla de ruedas después de luchar por su país, es la imagen que se forja con fuego en nuestra cabeza. ‘Long way home’ es el tema que cierra el disco. Con soltura, deja un regusto amargo. Repetitiva, se desvanece lentamente, en silencio, encandilando pero le falta algo. Sin embargo, puede sonar grandioso en directo. Tiempo habrá para degustarlo.

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25 septiembre 2007

Carlos Raya, músico de guardia

¿Qué tienen que común Sangre Azul, M-Clan, Quique González, Fito&Fitipaldis y Antonio Vega? Cada uno en su estilo, casi antagónicos, todos ellos han contado con la presencia del guitarrista-productor Carlos Raya, un músico en todos sus términos, para hilar sus producciones musicales.

Aparece en las obligadas fotos promocionales sin recibir directamentelos flashes de la fama. Igual es capaz de levantar sonidos propios delhard-rock que acompaña una dulce melodía con su pedal steel o, incluso, haciendo uso de un dobro o una mandolina. Todo instrumento que tenga cuerdas está en el perímetro de su arte.

El madrileño ha sido el encargado de sacar sonido a otro músico de la ciudad, Quique González, desde su primer disco.Parece que fue ayer cuando comenzó a rodar ‘Personal’. Con unosmodestos inicios, esta cantautor fuera de lo común se ha convertido enun reconocido artista adorado por un público fiel que le sigue alládonde vaya. Sus letras dibujan la realidad cotidiana con una poesíatrivial y sencilla, sin ostentosos aderezos, reforzadas con una músicasinuosa y sentimental.

El oído elegante del incombustible Carlos Raya es capaz de sacarlepunta al romanticismo y la nostalgia del mismísimo Antonio Vega durantesus diatribas personales encima de un escenario. Conoce perfectamente la fórmula para enfocar la grabación a fin de que no haya fisuras, facilitando el trabajo a los letristas.Encomendarle esta tarea es una garantía de éxito, ya que es portador deese don para seleccionar la toma aceptable, de encontrar los volúmenesadecuados, de poner a punto los niveles y de hacer interesantespropuestas.

Pero no se queda en eso. Acompaña, desde la inesperada marcha de Santi Campillo, a los murcianos M-Clanen su ascenso musical. Se tuvo que abrir paso para hacer olvidar a unode los pilares del grupo. Giras extensas que recorren gran parte de lageografía española pasa factura al físico de los artistas, sin embargo,Carlos Raya tiene motivación todavía para subirse a un escenarioflanqueado por un vasco de corta estatura llamado Fito Cabrales.Así ha quedado demostrado desde el lanzamiento de ‘Por la boca vive elpez’. A pesar de hacer labores de producción, su hábitat natural es unescenario.

Y todo ello, sin olvidar sus raíces. Perteneció a Sangre Azul,uno de los grupos de hard rock en castellano más importantes de losaños ochenta. El estilo musical que preconizaban pasó de moda aprincipios de los noventa, momento en el que decidieron echar el cierrea casi diez años de historia. No siempre cualquier tiempo pasado fue mejor.

Confidente y amigo, Carlos Raya forma parte de ese grupo de músicosque levantan himnos, ensanchan las canciones, dotándolas de la calidadque merecen, pero que permanecen en la sombra como muchos otros, sin hacer demasiado ruido, en un segundo plano,al estilo de los grandes actores secundarios del mundo del celuloide.Un trabajo casi infravalorado pero que alguien tiene que hacerlo, y quémejor que contar con alguien que puede sacarte de un apuro en unmomento dado.

La ‘lengua popular’ de Andrés Calamaro

Dicen que la fama es efímera, y quizá se esté en lo cierto. Pero la fama de algunos artistas es la aureola másinsignificante que les rodea porque su insaciable vocación es lacreación. Andrés Calamaro ha sabido mantenerse en su sitio durante mucho tiempo, ha tratado de ser sencillo cuando las turbulencias se extendían y austero mientras interrumpían su paz.

El cantante argentino no es muy dado a entrevistas. Durante laspromociones se esconde bajo sus inconfundibles gafas, estilo años setenta, rememorando una época anterior. De hecho, podríamos decir que es una especie de Bob Dylan latino. Realmente no le apasiona estarfrente a las cámaras. Lo que de verdad le hace sentirse inmortal es estar subido a un escenario. Ahora, tras unos años sin hacer demasiado ruido, vuelve a dar la nota con su ‘Lengua popular’, título de su nuevo disco, una especie de continuación de ‘El Palacio de las flores’.

Dejados los experimentos, el rock and roll invade este disco de principio a fin. Este es uno de esos trabajos que suben directamente al podio de sus mejores creaciones. Su biografía lo echaba de menos. Está muy por encima del ritmo inpuesto desde ‘El cantante’. Y es que ‘Lengua popular’ es auténticamente Calamaro. El ex cantante de Los Rodríguez huye de los ensayos para recordar el carácter rebelde de sus letras de ‘incomprendida comprensión’.

De nuevo, temáticas amorosas, en especial el desamor, con inesperados giros idealistas, y aderezadas con una interminable pasión por la vida o el recuerdo de los seres queridos inspiran estas nuevas creaciones. Las doce canciones que componen su nuevo trabajo discográfico están envueltas en la esencia de Calamaro. Todas sus letras llevan profundamente inscritas su marca. Es indiscutible.

Rememorando tiempos anteriores y provocando un reencuentro con el Calamaro de ‘Honestidad brutal’ y ‘Alta suciedad’, el argentino regresa pisando fuerte. De hecho, es rodeado de guitarras eléctricas y de su particular piano cuando se muestra mucho más versátil y creativo. Su fluidez vocal, perdida en contundencia pero no en esencia a consecuencia de los años de excesos, queda de manifiesto en las nuevas melodías.

Es el fruto de una sociedad musical comprometida entre el rock y la música popular. Sus letras, envueltas en carismáticas fusiones musicales, regresan el próximo 11 de septiembre, una fecha perfecta para dar a conocer lo que será un ‘bombazo’. Nada que ver con ‘El Cantante’, ‘Tinta roja’ o ‘El regreso’, discos que cosecharon poco éxito y que enfundó a Calamaro en un trajede artista lírico sin mayor importancia que la de vivir de rentas.

Su increíble creatividad le llevó a sacar dos discos en tan solo un año. Extremadamente productivo, obtiene petróleo de la realidad social, de su vida diaria, aquella que le rodea pero que le atormenta. Sus cuadros musicales están compuestos de letras triviales que dibujan una esfera próxima al mundo real.

La experiencia vivida con su alter-ego Fito Cabrales ha dado pie a que el público español le recordara como artista de rock. Pero es que de ‘El palacio de las flores’, que pudo devolver la esperanza a los amantes del ‘calamarismo’, solo se salva el single ‘Corazón en venta’,repetido hasta el agotamiento en las asesinas emisoras deradio-fórmulas. Este disco es mucho más pop rock de lo que se esperaba.Producido por el su amigo Cachorro López, ‘Lengua popular’ pude convertirse directamente en uno de los clásicos de Calamaro.

La injusta vida del músico desconocido

“Soy músico de guardia desde la cuna a la tumba plantado como una farola al norte, al norte de mis dudas”. Este fragmento de una de las canciones del cantautor madrileño Quique González simboliza las dificultades por las que atraviesan los músicos amateurs, aquellos que darían su vida por una oportunidad, por subirse encima de un escenario y demostrar todo lo que llevan dentro. Una vida injusta marcada por la suerte y el destino.

Naudo,
un brasileño afincado en las Islas Canarias es uno de esos artistas nobles que, sin haber sido tocado por laestrella de la fama, consigue emocionar como el que más a todos los quele escuchan. Poco se sabe de él. Tan solo los que le conocen de cerca.Dispone de un espacio propio en Youtube, lo que le ha servido para revolucionar el mundo de internet. Así, ha podido catapultar sus ‘covers’, que se han convertido en una zona de paso para los aficionados a la guitarra.

Hermético, frío e impasible, recorre los hoteles del sur de la islainterpretando canciones a manos de su guitarra española; sin más vozque la de las seis cuerdas. Naudo da vida a los recuerdos, es todo unvirtuoso de la guitarra, que reinventa los grandes éxitos del pop yrock de todos los tiempos con acordes imposibles, con una técnica muy difícil que consiste en combinar el bajo con la melodía al mismo tiempo; como si de dos guitarras se tratase.

El brasileño abarca un amplio espectro de géneros musicales que van del rock más clásico, con temas de Elvis o The Beatles, al más actual como R.E.M. o Eric Clapton, pasando por la bossa nova, el jazz o, incluso, atreviéndose con la samba o el tango.Pero su capacidad de asimilación de diferentes estilos es increible,puesto que también muestra sus dotes con canciones como la conocida B.S.O de Superdetective en Hollywood o ‘The eye of the tiger’ de Survivor.

Andy Mckee, una forma espectacular de tocar la guitarra

Si la música comunica, Andy Mckee es el perfecto artista. Su peculiar forma de tocar la guitarra acústica le convierte en un músico inimitable pero, a su vez, idolatrado desde el primer momento en el que se le escucha. Nacido en 1979 en Topeka, Kansas, su fama de guitarrista extraterrestre le persigue allá donde va.

Se trata deun genio a las seis cuerdas que no tiene rival. De hecho, ya ha resultado ganador en distintos concursos de guitarra llevándose, incluso, la admiración de sus competidores. El norteamericano extrae de su guitarra impensables y coloristas sonidos que a nadie se le hubiera podido pasar por la cabeza. Pero, encima, lo adereza con una manera característica, haciendo asombrosos ‘tapping’ al tiempo que arpegia las melodías.

Por si fuera poco, ha recibido numerosas críticas, casi todas ellas alabándole, sobre su inconfundible estilo a la hora de interpretar su música, toda ella en acústica. Con sonidos que recuerdan al mejor Joe Satriani, las creaciones de este extraño compositor son una explosión de técnica, de imaginación, de espectacularidad y de magia. Sin embargo, también obtiene dotes de la escuela dejada por Stanley Jordan.

Comenzó a tocar la guitarra con 13 años, cuando su padre le regaló su primera guitarra clásica. Pasado el tiempo, y con un poco de madurez, agarró la eléctrica para emular a sus grandes ídolos, Eric Johnson, Steve Vai y Joe Satriani. Precisamente, de este mago a la guitarra, que tocó con Deep Purple , obtiene la elegancia en sus composiciones.

En 2001 lanzó al mercado su primer disco, titulado ‘Nocturne’, que le llevó incluso hasta Taiwan para tocar ante miles de fervientes seguidores. Tres años después, grabó ‘Dreamcatcher’, que le convirtió ya en un hito musical. Su extravagante forma de tocar no pasaba desapercibido para nadie y, en un momento musical en el que parece que todo esté inventado, Andy Mckee refrigera el panorama mundial, lo descomprime de su asombro y da un paso más.

Con ‘Art of motion’ da una vuelta más de tuerca, se retuerce en los sonidos de vanguardia, coquetea con el country, alcanzando melodías sinuosas y dulces que aportan tranquilidad, sosiego y, por si fuera poco, sin artificios ni edulcorantes.




Vudú, la esencia argentina de una época anterior

Cuentan que decidieron escoger el título, por primera vez para identificar todo el trabajo discográfico, porque fue, precisamente, ‘Picaseso’ la canción que más se les atragantó durante los ensayos. Y es que desde que Vudú comenzó a darse a conocer todos destacaban la fuerza que rezumaba su música. Argentina, cuna de grandes músicos,ha parido puro rock en su auténtica esencia.

Vudú encandila como la magia negra, sugiere como los héroes de los comics y satisface como los verdaderos amantes. Con la grabación de su tercer disco, Argentina se ha rendido a los pies de estos seguidores acérrimos de una década anterior, los 70, a la que deben su estilo a la hora de tocar.

De hecho, la inconfundible voz de Ike Parodi, capaz de rasgar con su amplio registro vocal las notas más altas casi sin esfuerzo, recuerda a la estética del viejo Robert Plant. El volumen característico d su vocalista se muestra, como en sus anteriores discos, enmarcado en unos constantes giros vocales que llega incluso a eclipsar a las seis cuerdas.

Ya en su disco debut sus canciones se convertían en una declaración de principios de la etapa dorada del hard rock, una tónica que se ha repetido hasta la saciedad en su repertorio en directo repleto de versiones de grupos como Led Zeppelín. AC/DC, Black Crowes o los españoles M-Clan han influenciado a estos músicos que, desde la localidad argentina de Rosario, han conseguido la plena madurez para dar el salto a nivel internacional.

Tanto es así, que en su último disco interpretan la demoledora ‘Stormbringer’, de los aclamados Deep Purple, en una de esas versiones que, pese a las dificultades con el idioma, transportan la fuerza de la mítica banda británica.

La banda se formó hace ocho años, editando su primer disco en 2003 con temas que contienen claramente la esencia del rock de los 70, aunque con un sonido de vanguardia, adaptados a los nuevos tiempos, y donde reflejan sus historias personales de su ciudad natal, lo que, para el seguidor que se encuentra en España, le resulta desconcertante algunos términos, ya que desconoce el significado.

Con ‘Sueños eléctricos’ dieron el salto a nivel nacional. Desde su concierto en Buenos Aires en 2004 no han parado de crecer como músicos. Ahora con ‘Picaseso’ han mejorado su estilo, sobre todo durante unos riffs de guitarras mucho más estilizados y depurados. Con temas como 'El viaje' o 'Dios ha muerto ', ahora, los argentinos tienen su gran oportunidad.

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03 agosto 2007

Tiempo de regreso para las viejas glorias

Las segundas partes nunca fueron buenas. Pero quizá en la música este aforismo tiene una traducción especial. Después de un tiempo admirado, cualquier etapa anterior siempre es añorada, sí, pero la confirmación en los últimos años de grandes bandas de rock es siempre una noticia bien acogida por todos los amantes de la música. Los tiempos han cambiado pero hay quienes han decidido emprender una nueva aventura.

Los últimos que han anunciado su retorno son los legendarios rockeros The Eagles, autores del excelso Hotel California, uno de esos himnos musicales sin fecha de caducidad que marcan toda una generación y que todavía, treinta años después, sigue emocionando tanto a pequeños como a grandes. Y es que los californianos han descongelado el infierno tras 29 años de la grabación de su último disco de estudio.

Pero no son los únicos que se suman a esta moda, ya que en los últimos años hemos asistido al retorno de viejas glorias que, quizá por exigencias económicas o por dar rienda suelta a una inagotable creatividad, han decidido desempolvar las botas, los micrófonos y las guitarras para subirse, de nuevo, a la camioneta y recorrer así los escenarios que les vieron nacer.

Es el caso de los monstruos sagrados del rock, Guns`n’ Roses, que regresaron con más pena que gloria, aunque tan solo con la presencia de su mítico y admirado vocalista Axl Rose. ¿Quién no recuerda el comienzo de ‘Sweet Child on mine ‘? Irrepetible, al igual que sus grandes éxitos ya jamás podrán recuperarse, al menos en esencia. Y es que el demorado disco ‘Democracy Chinesseaún no ha visto la luz después de doce años preparándose.

Quienes han roto también un silencio de diez años han sido los zaragozanos Héroes del Silencio. La banda liderada por el ecléctico y provocador Enrique Bunbury, autor de otro himno que marca un antes y un después , parece haber dejado atrás las rencillas personales que dieron al traste con el mayor proyecto de rock de la historia de la música nacional. De hecho, una década después, el grupo español más internacional sigue sonando en las emisoras y discotecas alemanas.

De nuevo a la carga, Smashing Pumpkins ha grabado, siete años después, un alentador disco titulado ‘Zeitgeist’ , en donde rememora su pasado más actual gracias a un sonido estridente, muy guitarrero y contundente. Los chicos de Billy Corgan, que han iniciado otra vez su relación profesional, han protagonizado su esperada resurrección musical. Y, por si fuera poco, se han metido en una gira mundial que les ha llevado a participar en los mejores festivales, y los que es más que seguro sonará su gran ‘Tonight, Tonight’ .

Los veteranos The Who, casi olvidados, dieron el campanazo el año pasado tras dar a conocer una buena noticia para sus miles de seguidores pero irónicamente mal acogida por los fabricantes de guitarras, aunque su mítico líder Pete Townshend ya adelantó que jamás volvería a romper los instrumentos. Los tiempos han cambiado, aunque todos recuerdan aquella peculiar forma de rasgar las seis cuerdas como en Baba o’Riley .

Otros rockeros salvajes, otra de las mejores bandas de todos los tiempos, Deep Purple han pasado de estar en la memoria para estar, como a ellos siempre les gustó, entre amplificadores, cables y rodeados de sus fans. Como chavales, los británicos, que han sufrido numerosos cambios en su formación a lo largo de su extensa biografía, ya saltaron a la escena musical hace cuatro años con ‘Bananas’. El disco ‘Rapture of the deep’ les devolvió a los escenarios en 2005. Simplemente con escuchar el riff de guitarra más famoso de la historia vale la pena acudir a su cita.

Klaus Meine, artífice de Wind of change’, quiso rememorar también viejos tiempos junto a sus Scorpions. Y, como no podían ser menos, los germanos rescataron los temas encarcelados en un triste cajón para grabarlos y editarlos. El resultado, un nuevo disco titulado Humain Tour I. Con veinte años a sus espaldas, no se han olvidado de tocar y, con la ayuda del productor Desmond Child dieron forma a las nuevas canciones.

Visto lo visto, parece que el rock no ha muerto. En España, la herencia forjada en los ochenta ha sido recuperada, o se intenta, gracias a grupos que abanderaron aquellos días como Los Ronaldos. Su simpático líder Coque Malla, quien en su día ya le dijo adiós a papá , dejó su poco prometedora carrera como actor para hacer lo que mejor sabe hacer. Su recopilatorio ‘Guárdalo con amor’ se ha paseado por todas las salas de conciertos de España. Y la aventura continúa porque si bien es cierto que los rockeros nunca mueren.


01 julio 2007

Bon Jovi, entre el recuerdo y la decencia

Con tres décadas a sus espaldas en lo más alto, Bon Jovi regresa con un nuevo trabajo que lleva por título 'Lost Highway' y que refleja un cierto paroxismo musical dando muestras de los difíciles momentos por los que han atravesado alguno de sus integrantes. Aunque las manos de Richie Sambora han perdido virtuosismo y velocidad, su guitarra sigue reportando grandes sentimientos.

La banda de New Jersey nos ofrece un disco repleto de nuevas baladas, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados Jon Bon Jovi, aunque intercalan temas de medio tiempo con aires coloristas, alegres y muy optimistas. Es un nuevo ensayo y un paso más en su evolución.




Este nuevo proyecto no deja de sorprender por los coqueteos con el country. Varias de las canciones introducen sonidos procedentes de este género que representan las raices más patrióticas de la música americana acompañados de banjos y violines. Lo más reseñable es la exploración musical, ofreciendo una mirada a la naturaleza de la libertad y, por supuesto, al amor.

Sin embargo, siguen siendo recordados, por mucho que les pese, por sus inicios, en los que pulularon por el 'love rock' de principios de los ochenta, pasando por los toques más melódicos hasta dar pequeñas pinceladas de 'rock industrial' de sus últimos trabajos discográficos. Pero no han podido prescindir de los temas más lentos y desgarradores, los que les han aupado a la categoría de grupo de masas. Muy lejos queda ya aquel 'hard rock' de entonces, para desilusión de sus eternos seguidores.

Bon Jovi será recordado por su grandes canciones, aquellas en las que perduran en la memoria colectiva. 'Livin on the prayer', 'Bad medicine', 'Wanted dead or alive' o 'Keep the faith' son ya clásicos de la historia de la música. Pero de rentas no se puede vivir eternamente y sus últimos intentos han perdido mucha fuerza. La edad no pasa en balde; las fieras están amansadas.


Los Bon Jovi de este nuevo siglo han estado influenciados por el rock de vanguardia y el eclecticismo. Pero llevan desde el 2000 ofreciendo temas tan sólo decentes, lejos de a lo que nos tenían acostumbrados.
Tan sólo se salvan varias canciones de sus últimos discos, que caen en el olvido rápidamente.

Lo más probable es que 'Lost Highway' pase muy desapercibido por la inferioridad de su creatividad a consecuencia de las cuestionables grandes producciones cuestionables porque, en acústico, en directo y con las guitarras limpias, saben lo que se hacen. Pero para gustos, colores, pues este disco ha entrado
ya directamente al número uno de ventas en EE.UU.

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23 junio 2007

La redención de Quique González

Después del exitoso 'Ajuste de cuentas', en el que contó con la presencia de dintinguidos amigos y grandes músicos del panorama musical tales como Bunbury o Miguel Ríos, el madrileño Quique González regresa con su nuevo trabajo discográfico que llevará por título 'Avería y redención número 7', su álbun número siete, de ahí el nombre del título.

Poco se sabe de la fecha de lanzamiento pero las canciones de este 'cantautor eléctrico' las esperan todos sus fieles seguidores como agua de mayo. Aunque proximamente tendremos más noticias, en estos momentos se ultiman los detalles del disco, que ha sido grabado por el sello del propio músico madrileño, 'Varsovia Records', lo que es bien seguro que le ha traido muchos quebraderos de cabeza. El caso es que para un artista que sueña con hacer lo que le plazca, no existe mejor método que hacerlo uno mismo. Él se lo ha guisado y él se lo comerá.

Al parecer, Carlos Raya no será su productor. Se desprendería así de quien ha sido su productor desde sus inicios. Para llevar a cabo la grabación de las canciones, ha contado con la inestimable colaboración de 'La aristocracia del barrio'.

Tras el lanzamiento de 'Avería y redención' se subirá, de nuevo, a la camioneta para defender sus nuevas canciones en directo,lo que le llevará a subirse a los principales escenarios de nuestro país.

Circuló el rumor de que pudierá se un doble cd, uno 'avería' y otro 'rendención', aunque finalmente se editará un solo disco a pesar de que el músico ha contado con innumerables temas para esta ocasión.

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12 junio 2007

Sol Lagarto dan un paso más en su "mundo circo"

Después de unos años de trabajar duro, con cambios de cantante y algunos tropiezos, el grupo de rock 'n' roll Sol Lagarto han dado un salto cualitativo en su carrera profesional. Los barceloneses fichan por una gran compañía discográfica, Warner-Dro, que se encargará de reeditar su último disco en estudio, 'Mundo Circo', incorporando cuatro -quizá cinco- bonus track, previsiblemente temas en directo de sus grandes clásicos.

Esta especie de retrospectiva musical llevará por título 'Prorrogado' y ya tiene fecha de salida: 28 de agosto. La banda liderada por Ernest Armengol se formó ya hace varios años. En concreto, en 1998 cuando hacían sus primeros 'pinitos' en el panorama musical, eso sí, casi sin salir de la añorada Barcelona. En aquella época se recorrieron las mejores y reconocidas salas de concierto así como bares en los que el espíritu del rock vibraba en sus paredes. Así, llegaron a realizar más de 400 conciertos, muchos de ellos a lo largo de la Península.

Tras la grabación de dos discos -'Mira Adelante' (2004) y 'Cálido' (2005)- se atrevieron a recoger en un DVD sus mejores temas, dando muestras de su potencial. Así, 'La noche del show' se convirtió en todo un hito del grupo catalán, que sus más fieles seguidores supieron disfrutar con fervorosa ilusión.

Pero todo no ha sido tan fácil. Aunque se han convertido en un grupo promesa en el panorama rock de nuestro país, han tenido que lidiar con la marcha de su primer cantante, Mero, con toques de hard-rock y una prodigiosa garganta. Llegó, por casualidad, Ernest, todo un front-man que, con su peculiar voz blusera, enternece a todos al tiempo que consigue extraer sonidos espectaculares con una profunda tonalidad. Los colores de su voz son múltiples, atreviéndose con todo lo que cae en sus manos. Por último, Alex 'Babylagarto' abandonó el barco, y todo apuntaba que se descolgarían. Pero era una hipótesis.

'Mundo Circo', un disco con trece temas, presenta un sonido mucho mas maduro que los discos anteriores, aunque sin abandonar sus raices más rockeras. Sol Lagarto ha continuado su crecimiento y evolución, y los expertos dudan hasta dónde llegarán. Las bases las tienen les falta el impulso. Sus influencias -M-Clan, Rolling Stones, Led Zeppelin, Black Crowes, Deep Purple o AC/DC- les convierten en un grupo coherente y con mucho futuro. Un banda de rock clásico que vive por y para el directo, momento en el que consiguren dar lo mejor de ellos.


16 mayo 2007

El 'rock de lamento y quejío' de Marea emociona a Madrid

Lo suyo no es innovar. Reinterpretan canciones propias pero, olvidándose de inventar ningún sonido, y sin ser un grupo trasgresor, Marea se ha erigido con más fuerza que nunca como patronos del Rock callejero, con esas melodías que encandilan a las almas con una poesía sublime, que recuerda a los viejos poetas, aderezadas con ritmos contundentes. El Telefónica Madrid Arena se convirtió en el horno perfecto para cocinar, en directo, los nuevos temas de su último disco ‘Las aceras están llenas de piojos’.

"A bellota me saben los labios, a mierda la boca y a barro las manos"
Después de esperarles ansiosamente, rugió el inconfundible motor de una Harley Davidson que alentaba la presencia de los de Berriozar. Cayó el telón como en los viejos teatros y, con unas cegadoras luces, comenzó a aullar los acordes de ‘Entre hormigones’, canción que abre su nuevo trabajo discográfico. Ya era sólo pasión desenfrenada. Y es que la exquisitez y calidad del maestro 'Kolibrí' Díaz no tiene parangón.

"cuando no nos vemos y al ladito estamos"
Kutxi Romero, con voz impecable y traslúcida, se mantuvo firme durante casi todo el concierto, pues, como siempre le sucede, se retiró a descansar para ceder el testigo a ‘El Piñas’, que interpretó ‘Despellejo’ y ‘Trasegando’ además de ‘En el rastro’. Marea combinó a la perfección temas nuevos con los más clásicos, recuperando viejos temas y atreviéndose, incluso, a tocar ‘Los mismos clavos’, una rumba flamenca desestructurada y canalla que cierra el último disco.

"de hocico en hocico"

Tras más de dos años de retirada, la banda navarra rompió su silencio con más ímpetu del que nunca soñaron algunos. Gracias al rotundo éxito de bandas como Fito &Fitipaldis se ha abierto la veda para elm rock cuidado y mimado. Durante más de dos horas, aunque con sus particulares vises, más guiños a la nostalgia. 'Ciudad de los gitanos' o 'A caballo' retumbaron entre las paredes del Madrid Arena.

"de tanto dolernos de meter el pico de no despiojarnos"

El papel de evangelizador del rock de Kutxi Romero quedó, de nuevo, en evidencia, ya que jamás será un gran frontman pero eso da lo mismo pues es capaz de arrastrar masas y congelar mentes, hacerlas reflexionar y romper gargantas. Sus canciones disparan los más dispares sentimientos, y eso es, quizá, lo que adora su público. Eso sí, en 'Aceitunero' su voz dejó de existir, se quebró y una pésima interpretación condujo al desánimo a los asistentes, pero los decibelios subieron rápidamente, sin cesar, sin dejar pestañear a los 10.000 aficionados que acudieron a la esperada cita.

Ya se han hecho un hueco en el panorama musical español, alejándose de las radiofórmulas y del engañoso mundo comercial. Por esta razón, lo de trabajar en la construcción ha quedado ya olvidado. Porque dejar de ser obreros para convertirse en constructores de himnos generacionales hay un trecho; y eso sí lo han trabajado duramente.

Como era de esperar, con su ‘Perro verde’ y ‘Marea’ cerraron la llave de un gran espectáculo. A pecho descubierto, Kutxi y los suyos hicieron vibrar a Madrid con su 'rock de lamento y quejío'.

La Renga+Marea

Telefónica Madrid Arena (Madrid)

14/05/07

Entrada: 20 euros

José M. Sánchez 'Daze'

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